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enero 11, 2012

CHILE, HACIA UNA CULTURA SUPERADORA

I


En Mapudungún Chi significa eterno, que trasciende.
Le, Levú ó Leufü quiere decir río(s).
Por lo que Chile se traduce como:
RÍO DE LOS ETERNOS.


La movilización ciudadana impulsada por la juventud chilena es el renovado coraje que exige modificaciones profundas en nuestro sistema político, destacándose el reclamo por Educación Pública, Digna y de Calidad. A diferencia de los índices de crecimiento del PIB gracias a la minería y la imagen de país moderno que nos quieren imponer, las manifestaciones nos demuestran el resquebrajamiento de un modelo que históricamente ha tenido como ancla principal el saqueo económico extranjero, sinergizado por grupos oligarcas conformados por familias e individuos actualmente instalados en una cúpula de poder que les vino desde arriba y que JAMÁS se han comprometido con el avance económico e inclusivo del 85% de la población chilena. Bajo una bandera patriótica falsa y genuflexa sesgaron paulatinamente el desarrollo cultural del pueblo chileno, instauraron una sanguinaria dictadura del lenguaje y nunca vislumbraron el concepto de GRANDEZA NACIONAL en la implementación de un proyecto político soberano. Salvo por la nacionalización del COBRE capitalizada por el patriota Salvador Allende Gossens en 1971 ante la insidiosa, hipócrita y desleal mirada de una horda político-contorsionista que terminó por articular el golpe de estado y 17 años más tarde proponer un sistema de transición que en aparente triunfo democrático, profundizó metodologías neoliberales selladas previamente en la Constitución Nacional pinochetista de 1980.

Existe una conservadora apatía y falta de tacto en la clase política chilena, correspondida por una gran desidia integrativa de la ciudadanía (solamente el 2% de los chilenos participan en política). No hay conciencia histórica que determine a la política como una ruta hacia la concreción efectiva de oportunidades en igualdad de derecho, para así concebir a la Universidad como una herramienta de transformación social. No como un punto de llegada y a la que muchos acceden a cualquier costo para un día obtener el máximo galardón ciudadano. Como si la educación fuese una industria manufacturera que produce profesionales en serie sin conciencia histórica ni compromiso con lo humano, importando a la fuerza conocimientos cuya aplicabilidad se restringe a la idiosincrasia portadora y la realidad del medio. En mi opinión, la Universidad debe ser la usina estatal de profesionales chilenos ilustrados, formados y críticos en favor de un desarrollo nacional íntegro que asegurará a cada individuo el modo de habitar la tierra, de hacer su vida con memoria, en compromiso hacia el prójimo y con amor por la condición humana. Pero el Estado se achica cada vez más, su lógica de inversión pública es mínima: Chile destina el 2,2% del PIB a la educación, así la banca hace su aparición como gran proveedora de oportunidades. Muchas veces la única para una familia de clase media.

Convengamos que en la política los favores y clientelismos priman ante una posible garantización institucional (Comisión Nacional de Acreditación). Escenario donde la calidad está por debajo los requisitos tangibles y urgentes, fomentando el individualismo social y de paso contribuyendo al crecimiento económico de la banca. Acción de poder, gestión y dirigencia que, si nos enfocamos en su función dialéctica al decir favores políticos, en determinadas circunstancias estos no serían reprochables si se realizaran bajo decisiones éticas que a futuro vislumbrarán frutos positivos para la ciudadanía. Pero claramente en Chile, estas virtudes de movilidad y conducción no poseen conciencia nacional y no ayudan al desarrollo de nuestra gente que actualmente carece de derecho. Por esto es necesario refundar el sistema político chileno, apuntando hacia un nuevo futuro para nuestros hijos y generaciones venideras, direccionando la enseñanza en base a la igualdad de oportunidades y el fomento de la memoria histórica.

¿Cómo puede ser que una familia numerosa tenga que elegir a dedo cuál de sus hijos va a la Universidad?

No lo acepto. Sesenta de cada cien jóvenes pueden ingresar a la educación superior y sólo la mitad de éstos termina su carrera, sin embargo un muy bajo porcentaje de profesionales ejercen lo que estudiaron. Y lo que es peor, muchos que abandonan sus estudios por diversas razones tienen que seguir pagando elevados intereses. Situación evidentemente salvaje para una sociedad que se dice en Vías de Desarrollo o el Jaguar de Latinoamérica. Algo en la intención de estas autodenominaciones muestran una irresponsabilidad en la profundidad de las palabras empleadas. Actitud reaccionaria clásica, neutralista y prostética que siempre luce destemplada y un tanto bruta cuando nos distanciamos para contemplarla.

No puede ocurrir que las instituciones prostituyan a la educación vendiéndola como producto publicitario a través de los medios de comunicación masiva, lucrando indiscriminadamente con el dinero de todos los chilenos por medio de la connivencia del Estado. Es algo trágico, alarmante e insólito. El 60% de la población chilena vive con ingresos inferiores a los de Angola y difícilmente un ciudadano con secundario completo puede acceder a un trabajo bien remunerado para poder pagar una deuda mensual que en casi todos los casos cubre más de la mitad de su salario (esto ocurre con el 40% de los jóvenes chilenos). Es decir, la educación universitaria chilena es la más cara del mundo, las familias deben pedir préstamos a largo plazo para poder pagar y no sólo eso, el Crédito con Aval del Estado no cubre la totalidad de los aranceles obligando que en muchos casos se lleve a solicitar un segundo préstamo a la banca. Por lo que las familias chilenas son las que financian en casi su totalidad este sistema, aproximadamente el 84% (25 veces más que las familias de Dinamarca). Y la locura sigue: un estudiante de Medicina de la Universidad Andrés Bello sale con una deuda de 50 mil dólares y en 20 años acumula cerca de 100 mil dólares de deuda.

La clase política chilena es vieja en edad y es agónica. Plantea estrategias paliativas dentro de un concepto limitado en sí mismo como es el Crédito con Aval del Estado que permite el ingreso universitario, pero al momento de cobrar la banca le pasa factura a las familias y al Estado a altas tasas. Así, estos dinosaurios aparte excluir a los 3/5 de la población de bajos ingresos (gran parte hipoteca su vida en la banca privada para que la primera generación familiar acceda a la Universidad), también inducen a los ciudadanos un poco más solventes a librar una verdadera batalla económica por el acceso a la autonomía e ilustración que brinda el conocimiento. La clase política no se da cuenta de que la educación es una inversión Nacional.

Esto es un problema complicado e interno del país, pero nos incumbe a todos como repúblicas miembro del MERCOSUR, UNASUR, ahora también reunidas en la CELAC. Es imposible pensar el avance de nuestras naciones si no es en común frente a un mundo voraz y que vendrá por nosotros.

Hay contrariedades que confunden la mirada de los compatriotas de otros lugares. Referido a esto es la Cláusula Democrática propuesta por Sebastián Piñera en caso de amenaza o ruptura del orden constitucional en cualquiera de los miembros de UNASUR. Asimismo el conflicto insurreccional de la policía ecuatoriana hacia el presidente Rafael Correa Delgado en 2010 no es lo mismo que la REPRESIÓN de Carabineros hacia los estudiantes de Chile (esto último es una decisión política del gobierno chileno y debe ser asumida como tal). Expongo esto porque la acción común inmediata en contra de una posible desestabilización del orden democrático es una convención que la ciudadanía y los políticos comprenden necesaria para Latinoamérica. No bien se supo lo ocurrido en Ecuador todos los presidentes suramericanos se reunieron en la Cancillería Argentina localizada en la ciudad de Buenos Aires. Pero juntarse e ir en defensa de los estudiantes chilenos para cambiar la forma en que este país este se concibe a sí mismo y aplicar una forma de ver el mundo totalmente opuesta no es cosa simple ni rápida de realizar. Por esta misma razón cuando Camila Vallejo viajó a Brasil a reunirse con los estudiantes de ese país a una multitudinaria marcha no fue recibida por Dilma Rousseff en Palácio do Planalto.

Los hechos siguen siendo confusos e internacionalmente sintonizados (lo cual está muy bien que se así). Sebastián Piñera es el actual presidente pro-témpore de la CELAC y accedió a cerrar los puertos a barcos con bandera malvinense al igual que Brasil y Uruguay. Juega bien para afuera (vislumbro simple interés petrolero en lógica neoliberal), mientras que por dentro se pudre todo.

¿Cómo actuar en defensa de los estudiantes chilenos por parte de las naciones suramericanas y caribeñas?

Pienso que la respuesta está en el calor de masas y juntarnos como jóvenes militantes de la integración universitaria a nivel continental. Nuestra contribución será incluir y potenciar la autodeterminación y dignidad del pueblo chileno a la gesta GRANNACIONAL. Hace más de 40 años los milicos se ocuparon de aniquilar a la mayoría de los buenos cuadros políticos, quemaron la historia chilena y la maquillaron alienando a la opinión pública (tal como quisieron hacer cuando ante la negativa latinoamericana renunciaron a cambiar la palabra Dictadura por Régimen Militar de los textos escolares). Actualmente hay señales masivas de reorganización popular, gesta de sindicatos de trabajadores, unidad del sector estudiantil, nuevos partidos políticos y creo que es hora de rescatar nuestras raíces históricas. El pueblo araucano fue usurpado y se defendió con mucha fuerza durante siglos. Aún lo hace, ante la felonía discursiva y represora del Ministro de Interior Rodrigo Hinzpeter.

El proceso de liberación nacional renacerá de la historia de nuestros pueblos originarios. Articulemos la conciencia histórica colectiva, estudiemos las hazañas de nuestros; Lautaro, Caupolicán, Galvarino, Pelantaro, entre muchos otros. Aprendamos que sí existieron militares nacionalistas como el General Enrique Bravo, el revolucionario aviador Marmaduke Grove y los 56 jóvenes oficiales que en 1924 se manifestaron en sesión extraordinaria del Senado chileno en contra de la dieta parlamentaria arrastrando sus sables sobre el piso de mármol (luego del RUIDO DE SABLES las cámaras legislativas del Congreso Nacional votaron a favor de más de 16 leyes de corte social). Es decir, revisemos la historia y a partir de ahí crearemos el futuro. La memoria es vida y no debemos cometer el error del dogmatismo porque son múltiples los mecanismos de infiltración que tiene el colonialismo cultural. Hemos sido nosotros mismos los que hemos engendrado peores americanos que los del norte, enemigos de la conciencia popular en favor de intereses creados desde afuera.

Ser concientes de esto en los conceptos adquiridos nos permite articular todos los aspectos de la vida para librar la batalla cultural chilena, vencer e ir hacia un CAMINO CONTINENTAL DE LIBERACIÓN.


Por: Álvaro Erices